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Silvia Magno: El nombre de la polémica ¿Hay favorecidos y entenados?

SALTA.- En los últimos días en que la cuarentena dictada por el Poder Ejecutivo provincial dejó aislada a la provincia de Salta y con una férrea voluntad de desalentar el movimiento de ciudadanos a cargo de la policía de la provincia, sin embargo, por vía aérea y terrestre continúan ingresando repatriados y turistas a la Ciudad Capital. Un nombre se reitera en todas estas oportunidades, el de la empresa de turismo Silvia Magno.

Esta empresa sería una de las tantas que prosperó en la década pasada –como tantas otras- bajo el amparo de la administración de Juan Manuel Urtubey que dejara un reguero de dudas y supuestos casos de corrupción. De hecho, la de Silvia Magno fue la empresa encargada de prácticamente todos los movimientos oficiales en aquella sospechada gestión. Su propietaria posee además hoteles y una empresa de turismo, locales en donde se escuchan voces de quejas de sus empleados por maltrato y pagos deficientes.

Lo curioso del caso es que mientras el gobernador, Gustavo Sáenz, pilotea una crisis sanitaria que no tiene parangón en la historia de Salta y con resultados alentadores, tomando medidas draconianas entre las cuales se encuentra el cierre de todos los accesos a la provincia, los colectivos de la empresa de Silvia Magno continúan introduciendo viajeros que provienen de distintas latitudes.

Propietaria de un hotel en la localidad de Campo Quijano, Silvia Magno intentó llegar al mismo con un contingente proveniente del Perú con intención de pernoctar en dicho establecimiento, acto abortado por la firme decisión de la intendente, Carlos Folloni, quien dijo enérgiamente que «En estos momentos estoy en la ruta 51 en el cruce a Colón. Voy a prohibir el ingreso de un colectivo con 24 pasajeros que vienen al hotel Las Lomitas. Estos pasajeros vienen de Perú y obviamente no los voy a dejar quedarse por el trabajo municipal, juntos al Gendarmería, que venimos haciendo para cuidar la salud de todo el pueblo”.

Pero a excepción de este caso, los colectivos de la dicha empresa continúan paseándose por la ciudad dejando pasajeros aquí y allá, entre los cuales se encontraría un grupo de persona que habrían sido repatriadas desde España los cuales habrían tenido contacto con pacientes que dieron positivo el testa de COVID-19.

Para subrayar las sospechas sobre la impunidad con que estas estas misiones, generalmente nocturnas de los vehículos de esta empresa, se realizan, el Ministro de Gobierno, Derechos Humanos, Trabajo y Justicia, Ricardo Villada, expresa en un twit su agradecimiento a Silvia Magno por “haber puesto a disposición en forma gratuita y solidaria, el transporte para los operativos sanitarios que estamos realizando”. De suyo, una pregunta surge inmediatamente: ¿La gentileza de Silvia Magno le otorga impunidad para continuar ingresando contingentes de pasajeros con dudosas condiciones de salud a la provincia?

Esta situación motivó que la intendenta de la Ciudad de Salta, Bettina Romero, solicitara que se informe cada arribo 48 horas antes. «Conozco la preocupación que hubo anoche. Quiero que estén tranquilos. He tomado la decisión de pedirle al Gobierno provincial que formalmente nos informe con 48 horas de anticipación la llegada de los vuelos y colectivos permitidos«, manifestó la alcaldesa de la Capital.

Momento solidario en que todos deben mostrar su solidaridad, pero en el marco de la igualdad de condiciones, porque no parece justo ni serio que mientras la población de Salta no puede salir a realizar trámites personales, una empresaria recorre la ciudad “a piacere”, incluso con custodia policial y sanitaria. ¿Esto no contradice acaso los esfuerzos del gobernador, Gustavo Sáenz?

Por: Juan Ignacio Escrivá

Fotografía: Crédito informatesalta.com

www.ernestobisceglia.com

 

 

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