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Marcha Peronista: ¿Se «afanaron» la música?

La música famosa de la “Marcha Peronista” es anterior al nacimiento del Movimiento peronis y tendría un origen deportivo y murguero.

SALTA-POR “EL TULA”.- El peronismo marcó a fuego 50 años de la vida política argentina. Con un diseño “movimientista”, reivindicó a los sectores más humildes y colocó en el escenario político a los trabajadores, que se organizaron en una única central obrera, la C.G.T..

Fue y sigue siendo el paradigma de lo popular y tiene, como un atributo emergente, la más linda y pegadiza marcha partidaria. Envidiada por el resto del segmento político —a causa de su ferviente melodía que contagia entusiasmo— se la denomina cariñosamente, «la marchita».

“Los muchachos peronistas”, fue estrenada oficialmente cuando la llevó al disco el cantor Hugo del Carril. La intención era difundirla para el aniversario del Día de la Lealtad, el 17 de octubre de 1949.

Lo curioso es que, después de tantos años de aquel acontecimiento, aún se discute su origen y quiénes fueron los creadores de su música y de su letra.

Respecto a la composición, a través del tiempo, cada vez que se rozaba el tema surgían los nombres del músico y letrista Rodolfo Sciammarella —autor de tangos e infinidad de jingles comerciales—, el de los hermanos Blas y Francisco Lomuto y, por último, el del pianista Norberto Ramos. Más adelante nos encargaremos de ellos.

Origen anterior de la Marcha Peronista

El 17 de octubre de 1992, en el diario La Nación, el periodista Hugo Gambini afirma que, mucho tiempo antes, un club de barrio tenía como marcha los acordes de “Los muchachos peronistas”. La nota no aclara pero se está refiriendo a la primera parte de la melodía.

Eduardo Giorlandini, a su vez, en sus notas para la revista Tango y Lunfardo del recordado amigo Gaspar Astarita, agrega un nombre ignoto: Vicente Cóppola, quien alrededor de 1926, con una marcha carnavalera, obtuvo el primer premio en un concurso de “murgas” y dice, sin más explicación, que de allí surge la melodía para la posterior creación de “Los muchachos peronistas. Tampoco se hace la aclaración, pero se trata del estribillo o coro de la marcha.

Nos estamos acercando a la verdad. El entorno del carnaval y las murgas siguen presentes pero hay que enfocar la cosa en el barrio de Barracas. Más precisamente, en la calle Río Cuarto al 1400 donde estaba la sede del club Barracas Juniors. Enfrente de la misma vivía Juan Raimundo Streiff, electromecánico, empleado del correo, quien además era bandoneonista y llegó a encabezar una sencilla orquesta típica: Streiff-Garaventa, que hizo actuaciones radiales.

Hombre divertido y apreciado entre los vecinos, para los días de fiesta y en especial para los carnavales, provocaba cierta atracción pues salía a recorrer las calles con el bandoneón colgado de su cuello, creando melodías. Una de ellas entusiasmó a los muchachos del club que propusieron crear una marcha que los pudiera representar loando sus humildes logros. Para la letra recurrieron a un vecino, especialista en murgas, “El turco Mufarri”. Así surgió, a fines de la década del veinte, la marcha del club Barracas Juniors.

 

Los muchachos de Barracas

todos juntos cantaremos

y al mismo tiempo daremos

un hurra de corazón.

Por esos bravos muchachos

que lucharon con fervor

por defender los colores

de esta gran institución.

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