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Tensión en la Policía de Salta: Con la cadena de mandos rota, se tambalean Pulleiro y Villada

En las próximas horas se conocería un documento que contendría los reclamos y las aspiraciones de los integrantes de la Policía de Salta quienes vienen soportando presiones laborales y falta de recursos, una situación que se vio complicada con la pandemia de COVID-19.

SALTA-POR REDACCIÓN.- Desde hace varios meses atrás un estado de efervescencia venía tomando cuerpo entre los elementos de la Policía de Salta. Ni bien asumido el gobierno de Gustavo Sáenz, las primeras decisiones tomadas desde el ministerio de Seguridad por Juan Manuel Pulleiro habían causado escozor y reclamos sobre todo entre aspirantes y retirados. Pero había que darle una oportunidad al gobierno entrante.

Tampoco la llegada a la jefatura de la Institución de la Comisario, Norma Morales fue bien recibida, se la acusaba entonces de falta de preparación para el cargo lo cual quedó demostrado a los pocos días y a la jefa se le acumularon pronto todo tipo de denuncias.

Un fin de semana llegó a circular un video llamando a un acuartelamiento en el Centro Policial Sargento Suárez que la cúpula policial logró aplacar.

Más tarde la pandemia se convirtió en el manto que cubría rescoldos calientes en toda la provincia, pero la vocación de servicio pudo más y los policías dejaron a un costado sus aspiraciones y reclamos para colaborar con la pandemia.

Cuando cae un camarada, todos están heridos.

Pero la pandemia comenzó a cobrarse vidas de policías en acto de servicio, algunos muy queridos en la Fuerza sin que a sus superiores políticos –el secretario y el ministro de seguridad- los conmoviera en nada. De hecho, había problemas más urgentes como explicarle al Senado qué había pasado con casi una tonelada de coca.

Así,  mientras los policías despedían a un camarada con lágrimas, la jefa leía un frío, distante y burocrático discurso en tanto sus autoridades políticas superiores brillaban por su ausencia.

La caída de la ministro de Salud, Josefina Medrano, empujada al abismo por reclamos similares de los profesionales médicos sirvió como detonante de una situación anunciada.

Ahora o nunca

En las próximas horas los policías presentarán un Documento con un petitorio que tendría el carácter de una “Reparación Histórica” donde se reclaman desde una recomposición salarial a una reconsideración de los adicionales pasando por reivindicaciones sobre bienestar laboral.

Todo el diligenciamiento y la tarea de contener a los policías a sido mérito del abogado Santiago Pedroza, la persona en quien los uniformados depositaron su confianza.

Pero un punto es llamativo y singular: la Policía reclama el reconocimiento mediante ley a los efectivos caídos en actos de servicio, como se ha dado en llamar en los últimos tiempos “los héroes”.

En síntesis, la Fuerza de Seguridad –Policía-, está reclamando un Jefe, un Estado Mayor con autoridad y un segmento político que realmente comprenda qué es y cómo siente un policía. No quieren burócratas.

¿Las horas contadas?

Todo es conversable, sin duda, pero lo que representa en esta situación el punto de inflexión que separa la paz y el acuartelamiento es la pérdida de subordinación de la Policía de Salta a sus autoridades políticas, es decir, se ha roto la cadena de mando y los efectivos desconocen la autoridad del secretario y del ministro de seguridad de la provincia. En términos castrenses, campea en la Fuerza un espíritu de asonada. Bastaría que uno de los líderes que reconoce la Policía se hiciera presente en el “Sargento Suárez” y mandara un mensaje de Whatssap para que todos concurrieran.

Con Villada tampoco

La opción sería que asumiera el papel de interlocutor válido el ministro de Gobierno, Ricardo Villada, pero la sola mención de su nombre bastaría para que el resultado fuera el mismo.

Ocurre que Villada ha tenido una actuación más que lamentable en el norte, con tantos desaciertos que terminó comprometiendo a médicos y policías.

Una encrucijada política

De esta manera se abre un capítulo que puede ser definitivo para el gobierno que conduce Gustavo Sáenz, la oportunidad de satisfacer un reclamo que se hace escuchar en las Redes sociales desde hace tiempo, que se cambie el gabinete.

Así como los policías buscan una restauración laboral, para el gobierno puede significar la restauración política y su proyección social. Eso sí, con el nombramiento de funcionarios con capacidad de liderazgo.-

 

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