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Grave retroceso social: El linchamiento ¿Primer síntoma de una guerra civil?

Cuando los vecinos comienzan a tomar la justicia por mano propia es porque la Justicia se ha retirado o bien ha dejado de funcionar. La gente pierde la confianza en sus jueces y decide aplicar penas por mano propia. Es un retroceso a tiempos inmemoriales donde la venganza reemplazaba a la justicia.

SALTA-POR ERNESTO BISCEGLIA.- El más atroz de los panoramas comienza a generalizarse producto del desguace de la República y la inutilidad de uno de sus Poderes: la Justicia.

Los linchamientos que han comenzado a sucederse en varios puntos del país nos devuelven al estado tribal cuando se violaba el tabú y entonces la pena era una venganza social que caía sobre el sospechado y todo su clan. Así vemos que se asesina al supuesto culpable y se quema su propiedad y sus cosas y de poder hacerlo, matarían también a los parientes.

Nos han devuelto a tiempos en que venganza era la “justicia”, donde obviamente no había proporción entre la ofensa y el castigo siendo la aplicación de “la pena” ilimitada. Hoy por robar un celular se mata al ladrón, por ejemplo.

Desde el Estado se recrean ficticiamente «etnias» que no tienen raíz histórica siquiera y se incentiva a estos grupos a ocupar tierras bajo títulos inexistentes, llegando al absurdo de enviar a la policía a cuidar a los invasores en detrimento de la propiedad privada.

Hemos retrocedido como sociedad a tiempos anteriores incluso al Código de Hamurabi, a las XII Tablas o a la misma Ley Mosaica. Ni siquiera hay una proporcionalidad que referencie a la Ley del Talión: aquí roba y se lo mata, viola y se lo mata, mata y se lo mata.

¿Qué fue de aquella República Argentina?

La imposición de una corriente penalista llamada “garantismo” invirtió la pirámide jurídica y las emociones le ganaron al Derecho, la sentencias tuvieron más valor que la Constitución Nacional misma. La lógica fue ejecutada por la ideología. El criminal pasó a ocupar el lugar del ciudadano decente.

Desde 1853 cuando Justo José de Urquiza juró la Constitución Nacional, el país vino generando un “Corpus” jurídico acorde a la legislación comparada más avanzada de las épocas. Esta evolución se detuvo en el año 2003 en se comenzó a invertir la lógica del Derecho para imponer a una ideología con valor de ley misma.

Los resultados están a la vista, el Estado garantista y subversivo ha liberado indiscriminadamente a los delincuentes con sentencias inmorales incluso. Avala la ocupación como un derecho y acaricia a los violadores y asesinos, provocando ya la reacción de la gente que ante la indefensión estatal resuelve que el asesinato en masa es la mejor aplicación de la “Ley”.

¿A dónde nos lleva esta situación? A la generalización del caos y a la obligación no de armarse en defensa de la Constitución sino en defensa propia.

De allí a un estado de guerra civil, estamos a un paso.-

 

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