ArtículosLocales

El terrible caso donde el diputado Diez Villa le habría birlado un Proyecto a su par Gustavo Pantaleón

Cuando uno cree haberlo visto todo, encuentra casos que estremecen hasta el yeyuno, donde se comprueba, como diría Milan Kundera “La terrible levedad del ser”.

SALTA-POR BARTOLOMÉ BASURTO: Que uno sabe de diputados indolentes, ágrafos, zánganos y confusos mentales, llegados a esos lugares por la ausencia de voto calificado, es una lamentable realidad rentada a expensas del tributo cívico.

Defectos de una «democracia-perinola» donde “Todos votan” y paradójicamente “Pierden todos”.  Pero de allí a que hallemos casos de individuos con retraso madurativo que se valen de procedimientos propios de alumnos porros,  es síntoma de una gravedad institucional que ha de preocuparnos.

Sería el caso del diputado Javier Diez Villa quien en un acto propio de un abandonado en  conservatorio a pupilo procedió al plagio literal de un proyecto de su compañero de banco –banca en este caso-, Gustavo Pantaleón.

Según nos comentan los amigos de la Cámara, sería el caso de que el caldereño, ahora devenido en estrella televisiva del canto vernáculo, preocupado por superar el abandono y la desidia con que se gobernó hasta allí en esas pampas vaquereñas,  pergeñó un Proyecto por el cual pedía urdir el trazo de una ciclovía desde su poblado hasta el municipio de San Lorenzo. Hasta allí la idea del hombre que reparte plantas.

Pero sabido es que anida en la naturaleza del humano la tendencia al acopio de lo ajeno bastando sólo  la oportunidad y el “modus operandi” ya que lo demás es un sentimiento general que tiene por diferente sólo la manera de apropiarse de la cosa que el otro posee. En este caso una idea, pues pareciera que Diez Villa carece de todas.

Porque podrán tener la habilidad de robarse hasta el oro nazi, más cuando van por una idea ajena es porque esas neuronas están literalmente descuajeringadas.

Pues para no decir con dureza que la “ocasión hace al ladrón”, diré que “La bolsa del miserable, viene el Diablo y la abre”, y así habría sido que el dicho copista se animó en sonrojo, turbación y pavo al ver la idea del Pantaleón y sin rubor alguno ¡la presentó como suya! … excepto por un detalle que obra como agravante de la patología del usurpador ¡El Proyecto ya estaba presentado!

Facsímil del Proyecto original del diputado Gustavo Pantaleón

Facsímil del «Proyecto» plagiado por Javier Diez Villa

¿Demencia senil temprana o desvergüenza ilimitada?  Chi lo sa…

¡Ah, pobres ciudadanos esquilmados por las rentas para sufragar a estos birladores!

Me inspira este desquicio, iluminar unos versos mientras contemplo el ocaso de esta democracia y que vayan en Requiem de los vates que esplendieron inteligencia y de los votos que sufragaron a estos jumentos.

Y así contó la historia,

que a causa de la bicicleta,

el Diez Villa, diputado,

tiró la chancleta.

Sin vergüenza ni pudor

fue en pos del Pantaleón,

y en no gastar sudor,

se convirtió en ratón.

 

¡Caramba, la osadía!

No pensar ni una octavilla.

Cobrar y todavía,

lo’mesmo que polilla,

carcomer la idea ajena

 el diputado Diez Villa!

«¡Ay, Patria Mía!», Manuel Belgrano dixit.-

 

 

 

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cerrar
Cerrar