Locales

La Cultura de los Antivalores

Quien hoy se encuentra en una vereda cruza alegremente mañana a la otra  con una idea completamente distinta y hasta a veces antagónica de la expresada hasta hoy.

SALTA-POR OSCAR DELMASTRO.- Los valores que como tales, arraigados a hombres y mujeres de nuestro país han sabido generar espacios de verdadero crecimiento económico  y también  intelectual, están claudicando hoy ante el avance descomunal e impiadoso de los antivalores. Los valores, en plena retirada, están perdiendo la batalla de cada día.

La sociedad de hoy está coptada por  antivalores tales como, por ejemplo,  la hipocresía y el cinismo. Lo que piensa hoy una persona puede cambiarlo totalmente mañana. Ya no hay conductas dignas de imitar, solo comportamientos reprobables que envilecen.

Quien hoy se encuentra en una vereda cruza alegremente mañana a la otra  con una idea completamente distinta y hasta a veces antagónica de la expresada hasta hoy.

Indudablemente ese cambio de actitudes no obedece a un REAL CONVENCIMIENTO sino a una MERA CONVENIENCIA. Eso es lo malo.

Es muy  loable y válido tener una idea,  pudiendo reconocer luego el haberse equivocado y cambiar la misma, pero asumiendo ese equivoco. Hoy en día nadie reconoce haberse equivocado. Son todos absolutamente infalibles.

Una actitud muy corriente en estos días es el llamado “cambio de camiseta” o la tan mentada “borocotización”, un auténtico cambio de “identidad”.

Se desconoce y minimiza totalmente la importancia de tener una conducta,  ya no existe.

LO QUE IMPORTA ES LA CONVENIENCIA, GENERALMENTE ECONÒMICA.

“Poderoso caballero es don Dinero” decía  el escritor español Francisco Gómez de Quevedo allá por  el siglo XVII.  Fuerte comprador de voluntades que ante quien claudican y sumen en la más odiosa corrupción a la clase dirigente de nuestros días, con las consecuencias por todos conocidas.

Veamos entonces algunos pocos botones de muestra, solo cuatro pero por todos conocidos para ilustrar este relato,  poniéndole un nombre y mostrando una cara.

MIRTA TUNDIS, otrora ultra defensora de sus queridos jubilados, como los supo llamar, y  por quienes derramó lágrimas ante las cámaras, hoy Diputada de la Nación por el Frente de Todos justifica plenamente el despojo que significa la nueva ley con que el actual Gobierno pretende imponer  el salvaje ajuste hacia quienes se encuentran en total estado de indefensión, nuestros mayores.

VICTOR HUGO MORALES, periodista y comentarista deportivo que fuera severo crítico del kirchnerismo por años, convertido hoy en ardiente defensor de su política utilizando para ello los métodos y argumentos más soeces.

SERGIO MASSA, Diputado de la Nación y Presidente de dicha Cámara quien bajó de su rol opositor, a través  del cual y durante años criticó severamente el accionar de Cristina Fernández,  recurriendo ahora a ella para alcanzar la Presidencia de la Cámara baja, traicionando la voluntad de miles de  seguidores.

Y ha quedado para lo último  la cerecita del postre, dejando al libre criterio del lector la opinión que la citada persona le merezca. Su nombre:  ALBERTO “ÁNGEL” FERNÁNDEZ, quien no puede resistir el menor archivo histórico mediático.

Los cuatro son claros exponentes de los ANTIVALORES que expresaba al comienzo, hipocresía y cinismo.

Deberíamos estar pensando  en desterrar definitivamente dichas “prácticas” de esta bendita tierra si queremos tener una oportunidad,  tal vez la última, de volver a  ser un país normal.

DIOS salve a la Argentina.

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