ArtículosLocales

Una gotas de nostalgia: Requiem por “Chiquito” Paterlini

Partió de regreso al Universo José Santo Paterlini Cifre, el “Chiquito”, un personaje de aquella Salta de la década del 60, cuando Salta todavía era un pañuelo donde todos se conocían.

SALTA-POR ERNESTO BISCEGLIA.- La noticia trajo inmediatamente a la memoria imágenes de aquellos años de infancia, en la calla Santa Fe en la primera cuadra, cuando niño me cruzaba con aquella figura enorme, de andar pesado, manos colgantes a los costados, inmensas. La risa socarrona intercambiando chistes con los parroquianos del “Bar Americano” de Celestino Cruz, la vereda chica para albergar a semejante tipo que caminaba hacia su casa en la calle Alvarado, a la vuelta de la nuestra.

El “Chiquito” Paterlini con sus casi dos metros y sus zapatillos del 50, era siempre motivo de comentario en las familias porque su apariencia no coincidía con su espíritu. Serio, con el ceño adusto parecía una promesa de temor que se iluminaba de pronto con una risa generosa.

Fue uno de esos personajes de época, que llegó a trabajar con Yul Brinner y Tony Curtis, nada menos, en «Taras Bulba».

Se hizo boxeador y acaudalaba multitudes para verlo pelear. Mi memoria registra los comentarios de esa época: “No lo aguantan en el ring”, era imbatible. Y claro, era pegarle a una columna del Templo de Zeus. Y el viejo que contaba: “Dejó el boxeo que porque le daba pena noquear a los rivales”.

Un día apareció vestido de policía de Tránsito, y el papá que era amigo del entonces Director de apellido Cirer, contaba que le decía: “Este no quiere hacer multas”. Y venía caminando desde la Dirección de Tránsito, en San Luis y Santa Fe y saldría yo del almacén de Lauro Vilte y la mano enorme envolvía mi cabeza acompañando un sonoro: “¿Cómo andás chango?”.

En cierta ocasión, allá por los años setenta, hubo un accidente en la Rotonda de Limache donde un Peugeot 504 quedó con las ruedas para arriba. Esa noche, en el “Mundo en la noticia” –todavía en blanco y negro-, la crónica relatada por Ignacio Esteban decía: “Para darlo vuelta no hizo falta más que la fuerza de un solo hombre, “Chiquito” Paterlini.

Una página más de la infancia que se cierra.-

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cerrar
Cerrar