ArtículosLa CalderaLocalesUncategorized

La Caldera marca tendencia: El intendente Sumbay inaugura el tiempo de la “Obra Pública Efímera” (INCLUYE VIDEOS Y TUTORIALES)

Sabíamos del “Arte Efímero”, pero que un intendente logre trasladar este concepto tan surrealista a la obra pública es todo un avance de la arquitectura pospandémica: Hoy se inaugura, ¡mañana ya no está!

SALTA-POR BARTOLOMÉ BASURTO.- Los salteños tienen ahora una nueva Meca del diseño urbano, un sitio donde la Naturaleza no sólo ha sido generosa en abundancia de paisajes soñados, sino también donde los Anunakis parecen haber elegido para que sus ríos genéticos –diría Meyer Von Kalishdah- se proyecten en una clase dirigente de lucidez sobresaliente y que aparenta canalizar la energía cuántica del Universo… sobre todo cuando cuantifica lo que gana.

Pero no pretendemos ser irónicos ni agresivos con un intendente como Diego Sumbay que se ha investido de un carácter fundacional, pues pareciera que antes de él, la La Caldera era sólo un abismo tribal.

Con Sumbay ha llegado la civilización y la historia se contará desde aquí en adelante.   

No es gratuito el comentario ni destituyente, mucho menos, pero henos aquí frente a un númen de la planificación territorial, el hombre que ha sabido trasladar el concepto de “Arte Efímero” y ubicarlo en el plano de la realidad tridimensional: “De la imaginación a la calle”, no es “moco e’pavo”, che.

Sabemos que el arte efímero es una expresión estética de duración temporal –de hecho, efímero proviene del griego que significa “de un día”-, que es justamente el tiempo que duró la parloteada cancha de “Beach Voley”. De haber sido advertidos, el municipio debió prohibir que algunos vecinos ejecuten la Danza de la Lluvia que arruinó la ilusión de ser Miami por un tiempo.

Pero no caigan las pullas y escarnios sobre el fundacional Sumbay, pues el hombre es a más de intendente, un filósofo, un predicador de la insustancialidad fáctica que está dedicado a enseñar a través de sus obras públicas lo transitorio de la vida y la mortalidad de las cosas: ¿Para qué quieren una cancha que dure más que una lluvia?

En esta razón, Sumbay, enseña que no debemos aferrarnos a que las cosas duren.

Materialistas y malas personas como somos, nos hemos tomado el atrevimiento de acercar a ese Departamento de Obras Públicas, el Tutorial que adjuntamos donde se explica cómo debe ejecutarse una cancha de “Beach-Voley” que dure más de dos partidos, agregando que éstas suelen rodearse de palmeras y no de tipas y churquis que no resultan tan estéticos.

 

Si acaso nuestra lección ha servido, le pedimos a Sumbay no ponerse en la delicadeza de invitarnos a la próxima inauguración, a la que sí, podremos colaborar donando algunos metros de cinta albiceleste para la nueva inauguración y algún que otro paquete de papel picado.

No nos agradezca, Diego, no pretendemos ninguna pauta publicitaria por exaltar sus logros.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cerrar
Cerrar